viernes, 18 de octubre de 2019

"La Odisea" - Resumen Canto XXI - XXII

Canto XXI: El certamen del arco
Penélope recupera el gran arco de Ulises del fondo del palacio y sus siervas llevan bronces y hierros al vestíbulo principal. Penélope explica el juego: quienquiera que pueda disparar con el arco de su marido una flecha a través de doce hierros se casará con ella. Telémaco prueba primero, y tres veces no puede disparar. Varios pretendientes también fallan. Mientras tanto, Ulises lleva a Eumeo y Filetio afuera y les revela su verdadera identidad, usando su cicatriz como prueba. Después de que le juran lealtad, les ordena que le den el arco y cierren la puerta cuando llegue el momento.
En el salón sólo quedan por probar el arco Antínoo y Eurímaco, fracasa el primero y propone dejarlo para el día siguiente, pues se celebra en el pueblo la fiesta de Apolo.
Odiseo pide a los pretendientes que le dejen probar a él,y a pesar de las amenazas de los pretendientes, Eumeo se lo entrega a instancias de Penélope y Telémaco. El héroe palpa el arco, lo tiende y hace pasar la flecha por los doce hierros. A una señal suya se arma Telémaco y se pone a su lado.

Análisis:
En este canto se puede observar que Penélope y Telémaco tienen más autoridad, ordenando que le den el arco a Ulises a pesar del desacuerdo de los pretendientes, y Ulises como hombre de la casa es el único capaz de utilizar el arco y pasar la flecha por los doce hierros, derrotando a todos los pretendientes allí presentes.

Canto XXII: La venganza
Ulises armado con su flecha toma venganza contra Antínoo, jefe de los pretendientes, matándolo con una flecha en la garganta. Los pretendientes al ver esto, juran muerte contra él, pero este revela su identidad y los pretendientes temen por sus vidas. Eurímaco le dice a Ulises que el ya fallecido Antínoo era el líder y que él los habia obligado a cometer dichas acciones. Además agrega que si los dejan vivir, iban a pagar todo lo que se gastaron. Ulises rechaza la oferta y Eurímaco le ordena a los pretendientes que lo ataquen, él ataca pero Ulises lo mata con una flecha en el pecho.
Telémaco recupera las armas que habia guardado en la habitación y se las entrega a Ulises, a Eumeo y a Filetio. Mientras que Melantio escapa al almacén y regresa con armas para los pretendientes. Pero Eumeo lo atrapa la segunda vez que lo intenta hacer,y él junto a Filetio lo atan a una viga en una posición dolorosa por orden de Ulises.
Atenea aparece en la sala principal en forma de mentor pero Ulises sabe que es ella, la diosa no decide participar en la batalla hasta que Odiseo y Telémaco demuestren su valía primero. El pretendiente Agelao lidera el plan de atacar a Ulises pero Atenea desvía los ataques enemigos y el grupo de Ulises asesina a un gran número de pretendientes sin sufrir grandes daños. El escudo de Atenea aparece en la sala causándole mayor temor a los pretendientes. Uno de ellos, Leodes, pide misericordia abrazando las rodillas de Ulises y se excusa por los demás, pero Odiseo no le cree sus afirmaciones y lo decapita. Femio, el aedo, igual pide misericordia y Telémaco se lo concede, a él y a Medonte, su heraldo.
Con todos los pretendientes muertos, Ulises le ordena a su vieja ama, Euriclea, que le diga cuántas sirvientas le fueron desleales y ella le contesta que doce lo fueron. Entonces las doce sirvientas son obligadas a limpiar el cuarto sangriento para luego ser ahorcadas en el patio. Luego a Melantio le amputan varias partes del cuerpo para dárselo de comer a los perros.
Ulises ordena que la habitación sea purificada con fuego y azufre,y luego llora cuando sus fieles sirvientes lo abrazan.

Análisis:
En este canto se puede observar la participación de Atenea en la batalla pero para que no sea injusto que Ulises gane por ayuda de una diosa, ella decide participar cuando Ulises y Telémaco demuestren su habilidad y astucia,y lleven la mayor parte de la batalla ganada.
A pesar de que este canto es descrito de una manera tan sangrienta y atroz, mostrando la gran ira de Ulises, también se ve reflejado una actitud amable en el héroe, perdonándole la vida al aedo y al heraldo pero matando a todas las sirvientas desleales. Por lo tanto, el valor de la lealtad juega un papel importante en este canto ya sea por parte de los ciudadanos o sirvientes, buscando que todos sean leales al protagonista a pesar de no estar presente por tantos años en Ítaca. Aquellos que no eran leales estaban condenados a la muerte.